martes, 2 de octubre de 2012

Par o impar

También he de usar este medio para publicar las cosas que pienso mediante escritos, no soy escritora, no sé si soy escribidora, tal vez sólo soy un alma en pena, o un cuerpo que navega entre realidades alternas y al final siempre pretendo ser yo.



Cuando tratamos de hablar de las relaciones de pareja todas las personas siempre tenemos una idea del cómo sería nuestra "pareja perfecta", basándonos en esto algunos empiezan su lista con alguna característica física, estas personas  superficiales, raramente encontraran a su pareja perfecta detrás de un vientre plano al descubierto sobre alguna playa de México, o en los ojos azules de aquel muchacho que pasea en un Audi A4 que le compró su papá; después, estamos (me incluyo) los que empezamos la lista con nuestra primera decepción y decimos: "fiel", "leal","que no mienta", y la lista podría ser interminable, esos, podríamos decir que ya estamos un mini nivel más arriba que los anteriores, ¿por qué? Simple, ya hemos tenido experiencia con alguna relación, la suficiente como para que nos  haya dejado marcado el "qué" hicieron con nosotros y no el "quién" lo hizo.

La belleza es subjetiva, eso es evidente, pero claro está que estamos bajo un estereotipo de lo que el mundo dice que "debe de ser" y después cerramos los ojos, los abrimos de nuevo y nos encontramos con una realidad, una realidad donde las mujeres no tienen el cuerpo perfecto, pero son bellas, donde los hombres no tienen ojos azules, pero son guapos, entonces: ¿Por qué seguir deseando un estereotipo? La respuesta no las da la naturaleza humana, deseamos lo que creemos que todo el mundo tiene, bendita seas estadística,  se llama moda, es el dato que más se repite, pero no el que más "creemos" que se repite.

A la larga sabemos que la belleza es finita, pero últimamente me he puesto a pensar que los ojos azules de aquel muchacho nunca dejarán de ser azules, pero si es mentiroso tiene la mínima probabilidad de dejar de mentir para comenzar a decir la verdad. Claro está que hay algunas mujeres lo suficientemente superfluas como para tomar el papel de muñeca solo para tener un muñecodeaparador en su vida. 

En cambio hay otras que siempre verán con los ojos del amor, lo que su pareja puede hacer por ellas, ese hombre que las abrace cuando ellas no necesiten palabras, el que les regale una hoja seca de algún árbol que tiene forma de corazón y les recuerda a ellas, el que las ve en tacones y aunque lleve traje se siente en donde sea para que descansen sus pies, infinidad de detalles, ACCIONES que se pueden hacer por nuestro par. 
Eso para mi es una bonita relación, donde a pesar de los problemas, berrinches y desmanes se termina juntos porque ambos saben que nadie más podría complementar sus defectos.

Es entonces al momento de decidir quién es la persona con la cual quieres compartir tus días donde empieza todo y donde podemos construir un modelo donde se muestre la probabilidad de fracaso o éxito de esa relación. 

6 comentarios:

  1. Dice un cantautor mexicano "Lo bello no está en las cosas, lo bello es como las ves...". Creo que más bien la persona "perfecta" es aquella con la que compartimos nuestras imperfecciones.
    Buen texto.

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    1. Tan subjetiva la belleza, pero ¿qué tan subjetivos son los sentimientos? D:

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    1. ¿Hasta qué punto decides que esa persona ya no es tu complemento?

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  3. Eso llevaría a otra posible situación cuando se llevan un cierto periodo de relación en años y realmente te das cuenta que la persona con la que estas es realmente con la que pretendes pasar una vida (se acaba la chispa, por así decirlo) y en ese momento encuentras la persona indicada...

    Si resulta algo confuso y en realidad de pensarse...

    Saludos Aglaé

    @dionysoslibest

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  4. ¿Qué tan "indicada" puede ser esa persona?

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